Las tablas de ingestas diarias recomendadas nos indican cual es la cantidad que se aconseja ingerir, diariamente, en relación con cada uno de los nutrientes; no son unas cifras estáticas, han ido evolucionando con el tiempo en función de los conocimientos científicos, son diferentes de una población a otra (en función del tipo de alimentos y procesos culinarios utilizados, ambiente...).
La ingestas recomendadas se establecen teniendo en cuenta las necesidades de cada nutriente para mantener la salud y la posibilidad del organismo de absorción de cada nutriente en el contexto de la dieta media. También se considera si se trata de nutrientes estables o inestables en los procesos tecnológicos, o de cocinado, si se suelen consumir a partir de alimentos crudos o cocinados, y otros aspectos que permiten garantizar que el organismo reciba la cantidad que necesita para mantener la salud.
Teniendo en cuenta que no todos los individuos tienen las mismas posibilidades de absorción o utilización, ni las mismas necesidades. Las ingestas recomendadas se marcan por exceso, añadiendo a la media de los requerimientos dos veces la desviación estándar de esta media, con lo cual se garantiza que queden cubiertas las necesidades del 97,5 por cien de los individuos. Esto quiere decir que la mayor parte de la población tiene bastante (o incluso puede tener un exceso ligero) si consume la cantidad marcada por las ingestas recomendadas, para un determinado nutriente, aunque siempre puede haber también un 2,5 por cien de los individuos para los cuales estas ingestas recomendadas no sean suficientes, pero con las ingestas recomendadas se proporciona una cifra orientativa respecto a la cantidad que conviene ingerir, con un margen de seguridad, por lo que no alcanzar esta cifra no es garantía de caer en una deficiencia, pero si es una señal de alarma que aconseja incrementar el aporte de un determinado nutriente.
En relación con la energía no se sigue el mismo proceso para establecer las ingestas recomendadas, que con el resto de los nutrientes, dado que tomar un ligero exceso de energía, habitualmente, llevaría a la obesidad, por ello para el caso de la energía conviene hacer una estimación del gasto energético teórico e intentar cubrir exactamente ese gasto y confirmar a largo plazo que se esta tomando la cantidad adecuada de energía comprobando que el peso se mantiene estable.
El programa hace una estimación del gasto energético para cada individuo teniendo en cuenta las ecuaciones de la OMS (1985) que establecen un gasto basal en función del peso, edad y sexo de cada individuo y después este gasto basal se multiplica por un coeficiente de actividad.
El coeficiente de actividad se establece en función del tiempo diario dedicado a las distintas actividades. Se puede teclear directamente en el programa si uno considera su actividad media como ligera, moderada, intensa.... o se puede calcular especificando el tiempo concreto dedicado al reposo, actividad muy ligera, ligera, moderada e intensa, por supuesto el total de horas diarias debe sumar 24 horas y es necesario considerar que si una persona pasa 3 horas diarias en el gimnasio no puede poner 3 horas de actividad intensa, pues algún tiempo estará en el vestuario, duchas, descansando, hablando.... Por otra parte el tiempo de ocio puede incluir horas de reposo y horas de actividad intensa (bailando, haciendo montañismo...), por ello es necesario tener presente al rellenar el cuestionario el esfuerzo que supone la actividad que se realiza, más que el lugar o denominación. Incluso una misma actividad como puede ser montar en bicicleta puede incluir un número de horas de actividad moderada y otras de actividad intensa. Puesto que la población tiende a sobrevalorar el tiempo de actividad y a infravalorar la ingesta (salvo en personas muy delgadas o con trastornos del comportamiento alimentario) es necesario tener en cuenta estas desviaciones al preguntar sobre pautas de alimentación y actividad.
Las ingestas diarias recomendadas aparecen en el programa al establecer los datos básicos de un determinado individuo especialmente en cuanto a edad, sexo y peso, así como tipo de actividad. Estos datos permiten establecer un cálculo de un gasto energético basal y una estimación del requerimiento calórico a cubrir para mantener la estabilidad ponderal y en el momento que se teclean los datos personales aparecen las ingestas recomendadas con la cantidad de nutrientes recomendada para el individuo objeto de estudio.
En el cálculo de las IR de energía, el programa procede de manera diferente según se trate de niños o de adultos.
En los niños, el mayor condicionante de las necesidades energéticas es el crecimiento, por lo que el peso es el factor fundamental a tener en cuenta en los cálculos. Por otro lado, la estimación de la actividad física en este grupo de edad es dificil, y suele considerarse, por lo general, que los niños sanos presentan un patrón de actividad física bastante similar y homogéneo. Es por esta razón que el cálculo de las necesidades energéticas en niños menores de 10 años se hace teniendo en cuenta exclusivamente la edad y peso.
En el caso de los niños menores de 10 años, si se conoce su peso, y dependiendo de la edad del niño, el Gasto Energético Teórico se calcula directamente (sin estimar la TMB) multiplicando el peso del niño (en kg) por un coeficiente:
<0.5 años Peso*108
0.5-1 año Peso* 98
1-3 años Peso*102
4-5 años Peso* 90
6-9 años Peso* 70
Si además se desconoce la edad exacta del niño, solo podemos estimar su requerimiento calórico igualándola a la de niños de su mismo grupo de edad, pero considerando siempre un patrón de actividad moderado (según las IR de Energía y Nutrientes para Población española).
En el caso de los adultos, si se indica Sexo, Edad (en forma numérica, no como grupo), Peso y Factor de actividad, se calcula previamente la TMB (mediante las ecuaciones de la OMS) y se multiplica por el Factor de Actividad que se haya indicado.
Si en adultos se desconoce la edad concreta o peso del individuo, entoncces se asigna un requerimiento calórico dependiendo del sexo y del grupo de edad al que pertenezca (IR para población española). Si no se ha especificado la actividad física, el programa considera que ésta es moderada. En el caso de que sea ligera disminuye un 10% y si es intensa añade un 20%.
En las mujeres, si además se especifica que se está en periodo de lactancia se añade 500 kcal y mientras que si se especifica gestación se añade 250 kcal.
Las ingestas diarias recomendadas tienen unas limitaciones con las que tenemos que contar: están marcadas para la población sana, por lo que las personas que sean fumadoras, consumidoras de algún fármaco de manera habitual, o que sufran alguna patología puede tener diferentes necesidades, sin embargo estas diferencias todavía no están establecidas de manera oficial, por lo que en principio, y asumiendo un mayor error, conviene utilizar las mismas ingestas recomendadas para población general sana de características similares. También es importante tener presenta que no es imprescindible cubrir estas ingestas habitualmente cada día, basta con que la media de quince días cubra estos aportes marcados con carácter medio.